10 claves para arruinar una entrevista - LN Consultores
15816
post-template-default,single,single-post,postid-15816,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-14.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive
 

10 claves para arruinar una entrevista

10 claves para arruinar una entrevista

Desde LN Consultores creemos que es muy importante ser conscientes también de las pequeñas cosas que pueden hacer perdernos una buena oportunidad laboral. Algunas de ellas te pueden parecer muy obvias pero con un poco de esfuerzo podrás recordarlas para que te ayuden a no conseguir un trabajo.

  • LLEGA TARDE O NO LLEGUES

Todo el mundo sabe lo que cuesta aparcar en cualquier ciudad, así que esa es una razón perfecta para llegar tarde. Para qué vamos a ser profesionales ya desde un primer momento si la persona que nos entrevista está sentada tranquilamente en su despacho esperando. Ni siquiera vamos a intentar quedar bien llamando con la causa justificada (o injustificada) de nuestro retraso. Es más, si nos da demasiada pereza, ni nos presentaremos y no volveremos dar señales, como si nos hubiese tragado un agujero negro, para que la empresa tome nota de lo poco profesionales que podemos llegar a ser.

Si por casualidad queremos llegar a tiempo, siempre podremos coger el autobús o usar un parking. Vamos a considerarlo como una inversión en nuestro futuro.

  • VÍSTETE PARA OTRA OCASIÓN

Menudo fastidio que la llamada a una entrevista nos pille en plenas vacaciones en la playa con la familia, así que es normal no tener ropa adecuada y aparecer en chándal para solicitar un puesto de directivo, seguro que el entrevistador lo entiende.

También es normal ir de lo más arreglados, combinando complementos y con un tacón muy alto. Un gran atuendo para una noche de copas, así que también lo será para un puesto a pie de obra, no es que el entrevistador vaya a imaginarse cómo nos doblamos un tobillo caminando con tacón de aguja entre grúas.

O, podemos hacer lo contrario: vestirnos acorde con el puesto que solicitamos, dando la máxima imagen de profesionalidad posible. Es una idea un tanto radical, pero que funciona.

  • NO TE QUITES LAS GAFAS DE SOL DURANTE LA ENTREVISTA.

Sabemos que el sol puede aparecer en el interior de una habitación en cualquier momento y que mirar a los ojos a tu interlocutor está sobrevalorado, así que podemos dejar nuestras gafas puestas, como si fuésemos El Hombre de Negro, y que la persona que nos entrevista intuya levemente que tenemos ojos.

O podemos ser audaces y desafiar a la claridad quitándonos las gafas al entrar en el edificio para que la persona que nos entreviste pueda mirarnos a los ojos y no sienta que está entrevistando a Pitbull.

  • SIÉNTATE COMO EN TU CASA.

En una entrevista vamos a apostar siempre por la naturalidad y vamos a sentarnos como si estuviésemos en nuestra casa, espalda recostada, postura de sofá y piernas separadas. Y, por supuesto, ni estamos muy aburridos siempre podremos apoyar la cabeza en la mano hasta que el entrevistador acabe sus preguntas interminables.

Otra opción sería dejar la espalda recta, sin tensión, con brazos visibles y una leve inclinación hacia adelante mostrando interés. Pero bueno, eso ya sería para los candidatos que quieran realmente optar al puesto de trabajo.

  • MASCA CHICLE.

Porque, vale, sabemos que comernos unas gominolas durante una entrevista no quedaría bien, pero un chicle es inofensivo, ¿no? Así matamos un poco los nervios, evitamos que se nos entienda claramente cuando hablamos y damos esa impresión de persona joven y despreocupada que tanto engancha últimamente.

Aunque, claro, igual la persona que nos entrevista no valora demasiado ese aire juvenil al estilo Silicon Valley y no quiere que ver un chicle salir despedido de nuestra boca al hablar, así que la idea de tirarlo antes de entrar y hablar con normalidad puede no ser tan descabellada.

  • CONTESTA AL MÓVIL DURANTE LA ENTREVISTA

Obviamente, no podemos dejar en silencio nuestro móvil antes de entrar a una entrevista, ¿y si recibimos una llamada urgente? Y, de hecho, si suena y no es importante, siempre podemos cortarla pero si lo es, tendremos que cogerlo. Tampoco dejaremos de mirar un WhatsApp solo porque la persona que tenemos enfrente nos esté haciendo preguntas.

Aunque es verdad que puede haber entrevistadores que no estén demasiado impresionados por tu llamada entrante de un proveedor, de tu madre o de tu pareja. En ese caso, tal vez quitarle el sonido y desconectar de las redes sociales durante los veinte minutos que dura la entrevista y concentrarnos solo en ella no sea un mal plan, ¿verdad?.

  • NO TE INFORMES SOBRE EL PUESTO NI SOBRE LA EMPRESA

Por supuesto, tal y como está el mercado nadie espera que nos apuntemos a una única oferta de trabajo, ni que recordemos cuál era cuál, para qué puesto o incluso para qué empresa. Tampoco es que vayamos a perder el tiempo informándonos antes de la entrevista sobre lo que se espera de nosotros en dicho puesto ni a qué ámbitos se dedica dicha empresa.

Ningún entrevistador estará impresionado porque hayamos googleado por nuestra cuenta los valores de la empresa o sus expectativas hacia nosotros. Porque, claro, demostrar un conocimiento aunque sea leve de tu futura empresa significa interés por nuestra parte y no vayan a pensar que realmente queremos ese puesto de trabajo.

  • MIENTE EN TU CURRÍCULUM.

Nada más aburrido que un CV, excepto quizá un CV que vaya acorde con nuestra experiencia y conocimientos reales, y ante todo queremos destacar, ¿verdad? Así que la opción lógica es adornar un poco nuestro currículum, que también está de moda. Transformar un curso de dos meses en un máster, un puesto de seis meses en un año, un conocimiento de idioma básico en un avanzado,…. Total, ¿cuánto de eso realmente es relevante? ¿Acaso van a preguntarnos en el idioma que decimos conocer a la perfección, o por la experiencia que decimos tener cuando no pasamos de becarios?

Mentir siempre nos da más seguridad, a menos que nos olvidemos de lo que hemos puesto de más en nuestro CV, acabemos relatando nuestra experiencia real y no coincidan. Lo peor que podría pasar sería que nuestro entrevistador pensase que no somos personas fiables y entonces nos descartaría del proceso de selección y de cualquier proceso futuro. Un riesgo que merece la pena correr, ¿no?.

  • ALABA A TU ENTREVISTADOR

Hemos oído ya la misma pregunta en diez versiones diferente, pero, oye, qué gran cuestión nos acaba de plantear nuestro entrevistador, vamos a decírselo. “Me encanta que me hagas esa pregunta”, “Eso no me lo habían preguntado nunca” son frases como muy de político hablando para una entrevista, así que siempre quedaremos bien con cumplidos hacia nuestro interlocutor, no sea que se desmoralice pensando que no apreciamos sus cuestiones.

Quizá el entrevistador no se sienta cómodo con nuestras alabanzas o sepa de antemano que sí, la pregunta es estupenda porque acaba de descubrir que somos unos pedantes, pero nosotros hemos actuado como personas de alto cargo y eso es lo que nos llevaremos de vuelta para casa después de que nos digan un “Ya te llamaremos”.

  • TEN UNA ACTITUD PÉSIMA

Y desde luego, nunca, NUNCA, deberemos ir a una entrevista con una buena actitud. Sonrisas, descartado; buen humor, en la puerta; motivación, descansando; interés, te quiero, Andrés. No vayamos a hacer pensar en ningún momento a la persona que no entrevista que nos estamos presentando como candidatos realmente comprometidos. Es que ni siquiera vamos a molestarnos en fingirlo porque, ¿qué más da una buena actitud cuando nuestra experiencia es la ideal? Si tenemos todas las cualidades y conocimientos necesarios y no estamos postulando para una secta, ¿para qué una empresa estaría interesada en una persona positiva, con valores y capaz de trabajar en equipo? Lo más importante es que nosotros sepamos hacer tu trabajo, no que colaboremos con los demás, seamos entusiastas y nos mostremos motivados en nuestro puesto.

¿Y qué hace un entrevistador ante la actitud o falta de ella de un candidato? En el siguiente post te lo mostramos (pero solo si todavía sigues interesado en conseguir ese trabajo).

Tags: